¡Hola, soy Ana!

Este sería el lugar donde debería contarte cómo el yoga me salvó la vida y me transformó para siempre. Y aunque fue así, ahora ya se ha convertido casi en un tópico.

También sería el sitio donde hablar de todas las formaciones y profesores con los que he estudiado. Más abajo nombraré los más importantes por si tienes curiosidad, pero tampoco voy a contarte esa historia.

En cambio, lo que te voy a contar es algo más importante para mi: el punto de inflexión que casi me cambió más que cuando descubrí el yoga, porque fue cuando descubrí MI YOGA.

Después de seis años practicando y cuatro años de formación como profesora, me dolían partes del cuerpo cuando practicaba y después de clase. A veces no salía de la clase mejor que como había entrado, sino con dolor, especialmente en la zona lumbar, y empezaba a pensar que igual me estaba lesionando.

Hasta que un día, paré y me dije: algo no funciona.

Para mí el yoga era mi herramienta, mi manera de conectar conmigo y entender el mundo; y no podía comprender por qué tenía esos dolores, qué estaba pasando para que no saliese de las clases con la sensación increíble que me dejaban antes y porqué a veces parecía que una rodilla o un hombro se me iban a desencajar.

Así que decidí investigar qué pasaba. Y comencé a estudiar mucha anatomía, biomecánica, cualquier cosa relacionada con el movimiento del cuerpo; y a probar todo lo que aprendía en mí misma. Exploraba movimientos, otras maneras de entrar y hacer las posturas, paraba a ver que me decía mi cuerpo, si lo sentía bien o mal. No daba nada por sentado de lo que aprendía, todo tenía que pasar por el filtro de probarlo en mi propio cuerpo para comprobar si esa verdad que estaba estudiando era mi verdad.

Y así fue como un día, algo me hizo clic y me di cuenta de que ya no me dolía la lumbar. Posturas que antes no me gustaban porque algo me molestaba, ahora no sólo no tenía dolor en ellas, sino que disfrutaba.

Ahí entendí que había descubierto mi yoga. Ese que funciona para mí. Que respeta mi cuerpo, me ayuda a escucharlo y entenderlo, para desde ahí poder conectar conmigo misma y escucharme.

También entendí que mi yoga no era el mismo que el de otra persona. Porque cada persona es diferente. Tenemos un esqueleto diferente, un cuerpo único y unas experiencias de vida que dibujan su mapa en nuestro cuerpo totalmente distintas.

Entonces ¿por qué mi manera de hacer una postura tiene que ser la misma que la de otro? ¿Por qué mi experiencia en esa asana debe ser igual que la de otra persona? No lo es y no lo será nunca.

A partir de ahí todo cambió, tanto en mi propia práctica como en las clases que daba. Y ahí nació lo que hoy ha llevado a este espacio, a mi manera de entender el yoga y de transmitirlo a los demás guiándoles en ese camino para descubrir cuál es su yoga. Un Yoga Imperfecto y a la vez perfecto para ti, porque es TU yoga.

FORMACIÓN

2011 > Yoga y Arte con Cayetana Ródenas (YTT 200 horas)

2012 – 2015 > Yoga Integral con José Manuel Vázquez, Asociación Shiva-Shakti de Yoga Integral (YTT 500 horas)

2015 – 2017 > Core Strenght Vinyasa Yoga Trained con Sadie Nardini

2017 > Respiración y movimiento con Leslie Kaminoff

2017 > Anatomy con Tom Myers